Cumplimiento normativo, cuando el reporte consume más horas de las necesarias

Las organizaciones reguladas dedican miles de horas a demostrar que cumplen, y buena parte de ese esfuerzo es trabajo manual sobre datos que ya se capturan.

Las organizaciones reguladas dedican una parte considerable de su tiempo a demostrar que cumplen. Recolectan lecturas, consolidan registros, vigilan límites y elaboran reportes. Buena parte de ese esfuerzo es trabajo manual sobre datos que la operación ya captura.

Miles de horas al año

La Asociación Nacional de Fabricantes de Estados Unidos puso cifras al esfuerzo. Más del 63 % de los fabricantes dedica más de 2.000 horas anuales a cumplir con regulaciones federales.

El extremo de la distribución es más revelador todavía. Más del 17 % de los fabricantes dedica más de 10.000 horas al año a tareas de cumplimiento. Para esas organizaciones, el cumplimiento equivale al trabajo anual de varias personas a tiempo completo.

El costo es, sobre todo, trabajo

La composición de ese costo conviene mirarla de cerca. Según la misma asociación, el 68,4 % de los costos de cumplimiento en manufactura corresponde a trabajo, y solo el 13,4 % a equipo. Cumplir es, ante todo, horas de personal.

Y una parte de esas horas se va en tareas repetitivas: recolectar datos, consolidar registros, comprobar que las variables se mantienen dentro de los límites, preparar el reporte del periodo. Son tareas basadas en datos y, por su naturaleza, automatizables.

El proceso manual además falla

El esfuerzo elevado no garantiza un buen resultado. Una práctica de cumplimiento intensiva en papel y en pasos manuales aumenta la probabilidad de error y eleva los costos operativos. Un dato mal consolidado o un reporte con un error expone a la organización a hallazgos y sanciones.

El dato del cumplimiento ya se captura

El monitoreo que sustenta el cumplimiento ya produce el dato de forma continua. Las variables ambientales, los consumos, las condiciones de proceso se miden todo el tiempo. La distancia entre ese dato y el reporte normativo es trabajo manual que puede convertirse en un proceso automático, continuo y confiable.

La conclusión es clara. El cumplimiento consume miles de horas, esas horas son su mayor costo, y una parte de ellas se dedica a tareas que el análisis del dato puede asumir.